Desde el velo de la noche veo caer sin prisa un hilo plateado ensordecedor de la oscuridad en el baúl del claro oscuro que destiñen mis pupilas Si pudiera tan solo cruzar el reflejo refractor de mis suspiros, destilaría la sangre evaporada de las rosas perfumadas que guarda cada uno de mis pensamientos No sin antes extinguir la horda de letras que consume mi locura transitando alrededor de una amorfa hoguera Giran subiendo y bajando en una aleación de montaña rusa las palabras haciéndose burbujas efímeras y transparentes al cruzar la arena cristalina de tu iris Vivo dentro del soneto más profundo alimentado por las luciérnagas infinitas, endebles ante la muchedumbre pero perennes e inefables para la fuente de mi alma Si tan solo pudiera tener una gota de tu aliento vería renacer de las sombras el magestuoso ave fénix acelerado con el ritmo de la orquesta sinfónica qué día a día resuena las estrellas cuando tu silueta se acerca sigilosa y enciende las brasas de mi...