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Mostrando entradas de diciembre, 2025
 De las flores más hermosas que conforman mi complejidad  Tomo tus manos y agradezco desde lo más profundo de mi ser este latido que se oye en la cúspide de lo que sueño y mis labios no pueden gritar Con los rayos de estrellas y esta luna plateada que ilumina la dulce tesitura de tus pupilas sonrientes  Destilo una lluvia de anhelos a la fuerza primaria y universo giratorio  Que tus manos siempre forjen los escalones del éxito  Que tu voz rece los versos que hagan tangibles tus más profundos deseos Que la brisa y las constelaciones inquietas abracen con lluvia de bendiciones aquello que piensas y al volar tocas con tus alas sin cesar 
 En los pilares que conforman nuestra complejidad, Hemos colgado un sin fin de flores, pero aquella de pétalos dulces y ojos tan negros como el infinito sonríe en la música de invierno. Dos líneas que se abrazan sin tocarse, un presente de un tesoro invaluable, nunca perdido. Pero bajo el cálido aroma dulce y el canto de tu voz envolvente, habita este latido que se disfraza de ingenuidad. Una línea invisible, la suavidad de mis manos que tocan tu memoria, Qué pinta con acuarelas el cielo y la luna llena. Te veo, te huelo, te escucho, te extraño  y mi corazón traiciona a la razón. Deseando probar de tu amarga miel, sabiendo que es dulce para otra ocasión. Mi amor es un susurro que el viento no escucha, Una flor que florece en las pupilas de una noche callada. Aunque lejos, tus pasos siempre están cerca, Flotando en las lágrimas de afrodita. Jugando el papel que los fragmentos de mis anhelos me asignaron,
Para ti, tierno canto del viento solemne Veo al horizonte y siento que el tibio calor de tus brazos me abrazan con el rayo del sol En una danza calmada cuál bambú en la brisa tus palabras me llenan de alegría y brillo de jade Esa sonrisa vespertina que arrulla mis sentidos como él atardecer en un río  Mi alma despierta de ese silencio que esconde la eternidad de mis anhelos cuando tú ternura invade mis pensamientos Tus ojos guardan el amor inmerso en las flores de primavera  Tu voz la tonada maravillosa de un eco suave que cuenta las hazañas de grandes leyendas  Cada gesto tuyo, cada parte de tu complejidad, una obra de arte invaluable que en mis ojos anida Mi corazón, entona una orquesta de latidos cuando en mi mente te admiro Eres el viento que me trae paz, ese artista que dibuja una sonrisa genuina en mi rostro  Cierro mis ojos y deseo que mi amor te encuentre cómo manantial de alegría  Mi querido lucero, el viento que susurra un tierno canto a mis oídos...