Y entonces me imaginé siendo música
Esas ondas sonoras que viajan desde la realidad infinita de lo que no puedes ver
El alma del universo extasiado que tejes con tus dedos sonrientes
Imagino la fuente inagotable de polvo de estrellas que como cascada abraza mi ser efímero que no camina
Entonces y solo entonces, los latidos que se vuelven partituras se aferran a la voz silenciosa de tu aliento oscuro
De tu aliento que funde el corazón de amatista y mis miradas profundas
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