Las horas laten con el sonido abstracto del éter enrojecido de mi cordura
Cierro mis ojos y veo el refugio tibio de tu piel dónde el aire es solo un secreto
Y el tiempo reposa sentado en la silueta escarlata
Este tierno suspiro dónde habita un aroma dulce que es historia, un latido que solo yo conozco
Se convierte en sombra y es abrigo
Dónde la ensoñación se vuelve un territorio sagrado
Un rincón donde la ternura se hace salvaje
Dónde el mundo es ensordecido y me pierdo en mi respiración amarrada a la tuya
Allí oculto, dónde descubro el amor disfrazado de labios, dónde todo huele a verdad y reposo dejando mi barca
Dejando mi barca en el muelle del silencio, abrazando los rizos de Artemisa y su piel en el infinito
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