Mis palabras se vuelven papel muerto, mudo y blanco con los pálpitos de la noche y el frío del viento En mis trémulas manos caen como otoño eterno el rocío de mis ventanas del alma, cruzando el océano y pendiendo de un hilo cuando duermo en la niebla, cuando no te miro El oasis de mis rememoranzas, bajo el cobijo del vacío, taciturno en la ventisca seco y oscuro como el abismo, vuelvo a despertar y los rayos no se han ido Digo te amo, y me estremece el vibrar de los recuerdos, como si Dios rasgase mi alma dejando la tinta pálida y sombría Ansío beber de la vida proporcionada de tus besos, arroparme con el cálido aroma de tu pecho y renacer en sonrisas con los miles te quiero y el soplo de tu aliento Adam0889