Oigo en mi cabeza el ulular del búho que sobre el tejado de la cabaña aguarda paciente por algún roedor o quizá una lagartija para comer Siento en mi piel la caricia tenue e inquieta del viento que silva a través de la rechinante ventana Sin control de mis pensamientos quienes se han vuelto olas de susurros y revoloteos que envenenan y me muestran el camino de vuelta a este cúmulo de células transitorio el cual habita mi conciencia Quiero contarte como en el rumbo de la barca dibujé a pinceladas las más hermosas imágenes de melodías que no sabría cómo describir con exactitud Se oye a lo lejos el canto de unas ballenas y luego se transforman en esa melodía que tanto te gusta de Funk Tribu Las paredes cambian de colores y las tablas que conforman el techo de la sala donde me encuentro se mueven como un sutil oleaje Y pienso en el por qué olvidé el color de los ojos de mi madre y el brillo aquel resplandeciente de sus hermosas ventanas que en mis días de trist...