De las lágrimas plateadas de un pegaso ha nacido una flor de luna llena, suaves pétalos con resplandor etérico corren como ríos nocturnos en el firmamento, recreando un laberinto de rosas en el desierto De camino por el sendero astral he divisado un resplandor verde, naranja y amarillo, preguntándome una y otra vez a quién pertenecía tan sublime aura misteriosa Quedando atónito de ver transfigurada a Artemisa danzando entre las nubes creando las estrellas de la bóveda celeste Pienso en silencio, agraciados mis ojos que se deleitan con su belleza, ventanas para dejar pasar el paraíso a mí recinto Repentinamente yacía mi alma frente a frente con su presencia, desatando en mi una tormenta mezclada con montaña rusa en mi caja torácica Hundiste el puñal zarco de tu altiva mirada en mis adentros El aleteo de un colibrí se volvió imperceptible, las olas del mar se transformaron en miel y se detuvieron las arenas del tiempo Innefable sensación que estalló en lluvia de emocione...